Habitualmente leo noticias y comentarios criticando la falta de productividad, la poca implicación o las incomodas exigencias de la Generación Y.
Hoy publica El Economista en su edición online que dicha generación según la Consultora Proudfoot es la menos productiva en comparación a la Generación X y a la Generación del Baby Boom.
Mi postura como empleador de la GY es totalmente opuesta a la mencionada anteriormente. Es evidente que estoy dentro de ese porcentaje de directivos que los consideran al menos tan productivos, eficientes e implicados que cualquier otra generación.
Bien es cierto que las motivaciones han cambiado con el tiempo y muchos de nosotros no hemos sabido adaptarnos al mercado y a la nueva savia que se ha ido incorporando. La manera en la que ha evolucionado la Sociedad tanto en España como a nivel Global ha sido a un ritmo vertiginoso y ellos son fruto de una Sociedad de Consumo, con capacidad y acceso a todo aquello que han deseado. Esto hace evidente un cambio en sus necesidades y modos de consumo con respecto a generaciones anteriores. Es aquí donde las motivaciones tienen un papel determinante y hemos de tener como empleadores la empatía necesaria para llegar a ellas.
Os animo a intentarlo, pues es una continua motivación y aprendizaje tenerles a tu lado.
